Arkiero conecta negocios que atienden al mismo cliente sin quitárselo, para que se recomienden entre ellos todos los días.
Sin exclusividad. Sin cambiar tu forma de trabajar.
Quien llega recomendado no entra escéptico: entra predispuesto. Retiene un 37% más y vale un 16% más a lo largo de su vida. En negocio entre empresas el salto llega al 70%.
Datos de McKinsey y Nielsen sobre conversión y confianza en la recomendación. Arkiero no inventa el mecanismo: lo convierte en infraestructura permanente en lugar de una campaña suelta.
No hay que aprender un programa nuevo ni dedicarle el día. Tú decides a quién invitas; el resto lo sostiene la plataforma.
Tu espacio con tu marca, tu color y tus servicios, dentro de la red. Indexado en Google y visible para los asistentes de inteligencia artificial que hoy responden a quien busca lo que tú haces.
Negocios que atienden a tu mismo cliente sin competir contigo. Tus servicios aparecen en sus espacios y los suyos en el tuyo, todos los días, sin lanzar nada.
Regalas una experiencia de un aliado a tu cliente, y él regala una tuya al suyo. Cada invitación lleva nombre, cupo y fecha, y queda registrada. Sabes cuántas salieron y cuántas se usaron.
El asistente que vive en tu área privada. Te propone con quién aliarte, redacta tus promociones, mantiene tu perfil al día y te avisa cuando el cupo de una campaña se está agotando.
Esto es lo que paga al mes un negocio mediano que quiere hacerlo bien. Y la mayoría de los pequeños no lo paga: renuncia, porque no sabe a quién contratar ni cómo juzgar si trabaja bien.
Dentro de la red, el nivel más alto cuesta 1.800 € al año. Porque el posicionamiento, el alcance y el trabajo se reparten entre todos.
Los grupos son la forma más fuerte de trabajar aquí: varios negocios de la misma zona captando juntos. Y funcionan porque nadie compite dentro.
En cada grupo hay un solo negocio de cada actividad. Si entras como clínica dental, no entra otra. La plaza es tuya mientras estés.
Eso hace que recomendar no cueste nada: cuando mandas un cliente a un aliado, sabes que no va a acabar comprando lo que tú vendes.
Y tiene una consecuencia útil: el grupo de tu zona se llena. Quien llega tarde se queda fuera de esa actividad.
Cada nivel incluye el anterior. Se puede subir cuando quieras y el asistente viene con todos desde el primer día.
Te damos de alta, vemos qué plazas quedan libres en tu actividad y te enseñamos con quién podrías empezar. Sin compromiso.